Lo que para unos es un tesoro, para otros es una basura.
Todos bajo un mismo sol, pero con diferente perspectiva vital.
Romper no tiene ningún mérito.
Ahora se recicla, aunque siempre se han aprovechado las cosas.
Siempre se ha restaurado, reparado y arreglado.
Por la semántica no es, porque para los que arrojan todo no importa nada material.
Otra cosa será lo que hagan con lo que no está hecho de cualquier cosa.
Recuperar un fuelle del número 3 destrozado por el paso del tiempo, por que si.
Ahora no sirve solamente para soplar un incipiente fuego, también vale para reflexionar sobre la obsolescencia programada de todo tipo de productos electrónicos, y de los otros.
Baltasar Gracián dijo que había hecho en su vida lo que había que hacer.
Un genio no tiene porque ser soportable, corregible y consistente, y los que no lo somos, tampoco.


