domingo, 18 de abril de 2021

Recordar

 



Si recordar es volver a vivir, eligiendo el recuerdo, se vuelve a soñar. Porque viviendo

se aprende despierto. A muchos nos gustaría ser centauros, en vez de moteros.

Sólo por bohemios, por amar la libertad y la independencia. ¡A cada uno

lo que le guste! Aunque la seductora del viaje sea la aventura, todavía

es mejor la coincidencia, la sintonía, la suave caricia de la

condescendencia. ¡Es lo más genial! Porque la vida

bohemia no es de locos, ni de cuerdos vivir sin

ilusiones. Somos bohemios, cuando la

compañía y su referencia más nos

llena. Con eso, hasta lo diferente,

no es negativo. Ni lo

excéntrico, ni lo peculiar.

Ni lo raro. Será porque ahora

no hay nada raro. O porque hemos

aprendido a vivir pensando en que todos

tenemos de todo un poco. Creer en el camino,

en abarcar terrenos con las máquinas, para descubrir

otros lugares, otras historias que escuchar. Otros estímulos,

para poder seguir asombrándonos. De lo que podemos hacer,

cuando se lleva idea. Otros pensamientos. Otros recuerdos, para

vivir, y dejar vivir. Con la familia. Con los amigos. Con el pueblo. Con la

ayuda de  los que nos quieren. Lo mejor del viaje, no es quedarse, es regresar.